Blog de viviendomiansiedad

Día 366 - ¿Cómo vivo el primer aniversario de mi ansiedad?

Ha pasado un año desde aquel primer día en que mi vida se tranformó. Llevo un año en casa sin poder trabajar, sin poder salir sola prácticamente nunca y sin poder encontrar el sentido de la vida. Un año en el que he tenido más altas que bajas, he llorado, he gritado, he perdido la confianza en mi misma y he deseado estar muerta.

Escribo hoy justamente en el que mi día ha sido una verdadera pesadilla, sin razón aparente la ansiedad se ha apoderado de mi y no quiere irse. Continuamente me castigo a mi misma pensando: "estaba bien que te sintieras así hace un año, cuando recién te enfermaste, pero no ahora que llevas ya un año sin hacer nada y sin poder sanarte", "estaba bien que te sintieras así dos semanas después de haber renunciado a tu trabajo, te estabas recuperando, pero no ahora que ya llevas un año sin trabajar y no tienes esa responsabilidad", "estaba bien que te sintieras así un mes después de haber renunciado, las cosas en tu vida habían cambiado drásticamente y aún tratabas de adaptarte, pero no ahora que que llevas un año encerrada en casa siendo un vegetal".

Por alguna irónica razón, estos últimos días han sido no muy diferentes a los que vivía hace 365 días: no logro controlar pensamientos, la ansiedad se apodera de mi mente y de mi cuerpo, no veo el fin de esto y no tengo ninguna razón para sentirme bien. 

Ni siquiera estando escribiendo frente a mi computadora logro evadir esos pensamientos, el mareo que ha estado presente todo este año, se ha sentido peor últimamente. "No existe nada mal en tu cerebro, no hay alguna razón orgánica por la que estés mareada" dicen los doctores. "Tienes que aprender a controlarte, no debes dejar que la ansiedad te gane" dice mi familia. Lo que ellos no saben es que mis energías completas las invierto en levantarme cada mañana, en comer, en hacer actividades básicas de la casa. No tengo más fuerzas y no sé de dónde sacarlas. Solía creer que podría lidiar con la depresión, que no era para tanto. Solía creer que podría lidiar con la ansiedad, que todo se trataba de respirar. Hoy, un año después, veo más difíciles que nunca esas posibilidades. Me siento demasiado mareada y enferma como para buscar fuerza de voluntad.

Estoy muy negativa y lo sé. No puedo encontrar otra manera de sentirme cuando lo único que pienso es que en cualquier momento sufriré otra crisis.

Comentarios

No hay ningún comentario

Añadir un Comentario: